
La constatación era sencilla y evidente
• Todos los detergentes para suelos del mercado se parecen
• Los perfumes son corrientes y ordinarios (lavanda, eucalipto, limón…).
• La remanencia es muy baja (los perfumes no duran).
Por ejemplo: «El operario de la limpieza aplica un producto detergente para suelos perfumado por la tarde, cuando el personal ha salido de las oficinas. Pero, el día siguiente por la mañana, al volver a las instalaciones, el perfume ha desaparecido por completo, por lo que no se nota la limpieza realizada. Nuestro objetivo consistía en valorar el trabajo de los operarios de la limpieza».